Producción de textos


PRODUCCIÓN DE TEXTOS


Las exigencias de la vida cotidiana demandan que estemos en la capacidad de traducir en forma escrita lo que pensamos o sentimos. Las actividades escolares, laborales y profesionales y nuestra relación con los demás requieren que desarrollemos la habilidad de escribir. La redacción de un informe, una carta, un oficio u otros textos de carácter funcional constituyen una práctica habitual en nuestra actividad diaria.

La capacidad de producir textos hace énfasis en la capacidad de “componer” un mensaje con la intención de comunicar algo; debe ser entendida como una capacidad de comunicación social que proporciona, además, la oportunidad de desarrollar la capacidad creadora (crear, componer) y creativa (imaginación, fantasía).


En la mayoría de los casos un texto se enriquece cuando se combinan diferentes recursos: texto escrito, imágenes, signos. Cuando una persona quiere comunicar algo, entran en juego conocimientos, sentimientos, emociones, y actitudes que difícilmente pueden ser representados con fidelidad en el texto escrito, de allí que es importante contar con múltiples recursos para poder darle mayor capacidad expresiva a los mensajes.

La producción de textos escritos implica tener conocimiento sobre los siguientes aspectos: 

• El asunto o tema sobre el cual se va a escribir.
• Los tipos de textos y su estructura.
• Las características de la audiencia a quien se dirige el texto.
• Los aspectos lingüísticos y gramaticales (corrección, cohesión, coherencia)
• Las características del contexto comunicativo (adecuación)
• Las estrategias para escribir el texto y para la autorregulación del proceso.

ETAPAS DE LA PRODUCCIÓN DE TEXTOS ESCRITOS


La producción de un texto comprende actividades que van más allá de la escritura misma. Hay tareas previas y posteriores a ella que no debemos descuidar. De modo general, podemos decir que la producción de textos comprende tres etapas:

A. La Planificación. Etapa que corresponde a la generación y selección de ideas, la elaboración de esquemas previos, la toma de decisiones sobre la organización del discurso, el análisis de las características de los posibles lectores y del contexto comunicativo, así como de la selección de estrategias para la planificación del texto. Durante esta etapa habrá que dar respuestas a los siguientes interrogantes:

Sobre las características de la situación comunicativa:

 • ¿A quién estará dirigido el texto?
• ¿Cuál es la relación del autor con el destinatario?
• ¿En calidad de qué escribe el autor?: ¿a título personal?, ¿en representación de alguien? ¿Representando a un grupo?
• ¿Con qué propósito escribe?
Sobre las decisiones previas a la producción del texto:
• ¿Qué tipo de texto se escogerá de todos los posibles?
• ¿Cuál será su aspecto general, la silueta del texto?
• ¿Qué material se empleará? (textura, tamaño de la hoja)
• ¿Qué instrumento se usará para escribir? (lapicero, plumón, máquina de escribir, computadora)
• ¿El instrumento escogido es conveniente para el papel y el formato seleccionados?

B. La Textualización.  Es el acto mismo de poner por escrito lo que se ha previsto en el plan. Lo que se ha pensado se traduce en información lingüística, y esto implica tomar una serie de decisiones sobre la ortografía, la sintaxis y la estructura del discurso.
Durante la textualización se consideran algunos aspectos textualización como:
• Tipo de texto: estructura.
• Lingüística Textual: funciones dominantes del lenguaje; enunciación (signos de personas, espacio, tiempo); coherencia textual (coherencia semántica, progresión temática, sustituciones etc.)
• Lingüística oracional (orden de las palabras o grupos de palabras, relaciones sintácticas, manejo de oraciones complejas, etc.)

C. La Revisión Orientada a mejorar el resultado de la textualización. Se cumplen tareas como la lectura atenta y compartida de lo escrito para detectar casos de compartida incoherencia, vacíos u otros aspectos que necesiten mejoramiento. Se da respuesta a interrogantes, como:

• ¿Hay coherencia entre los diferentes apartados del texto?
• ¿Las palabras empleadas están escritas correctamente?
• ¿El registro empleado es el más adecuado?
• ¿Sintácticamente las expresiones están bien construidas?
• ¿Hay casos de impropiedad y ambigüedad?
• ¿Los pronombres y artículos mantienen la referencia?
• ¿Hay unidad en la presentación de las ideas?
• ¿Se cumple con el propósito comunicativo?

La etapa de revisión incluye también la reflexión sobre el proceso de producción textual. En realidad, la metacognición abarca las diversas etapas, pues en todo momento tenemos necesidad de corroborar si estamos haciendo bien las cosas o no.

La planificación, la textualización y la revisión son importantes, pero también lo son el propio autor, el lector y las variables sociales que condicionan el proceso de producción. Cobra relevancia, pues, la afirmación de que un texto es la creación compartida entre el autor y el lector.

La escritura es un hecho social y, como tal, contribuye, además, al desarrollo del pensamiento crítico.

GUÍA PARA ESCRIBIR MI TEXTO
Planificación del texto

Textualización
Revisión
• ¿Sobre qué tema escribiré?
• ¿Qué conocimientos tengo sobre el tema?
• ¿Sobre qué aspecto específico del tema deseo escribir?
¿Qué más necesito saber sobre el tema?
¿Qué tipo de texto elegiré?
¿A quién estará dirigido?
¿Qué tipo de registro utilizaré?
¿Cómo organizaré las ideas?
Empiezo a escribir el texto
(Tener cuidado con la cohesión, coherencia  corrección y adecuación del
texto)
• Leo atentamente el primer
Borrador
• ¿Qué errores he detectado?
¿Cómo puedo mejorar el texto?
Escribo la versión final del texto



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